Las
imágenes
son
claras,
en vivo
y en
directo.
Con
seguridad
darán la
vuelta
al mundo
motor
durante
esta
semana y
antes de
la
próxima
fecha en
California.
Will
Power
muy
molesto
se baja
de su
coche,
salta la
muralla
interna
de la
recta
principal
de boxes
y en un
momento
de
frustración,
mientras
caminaba
junto al
jefe de
equipo
Penske,
Tim
Cendrick,
alza sus
dos
brazos y
mirando
directamente
a una
pantalla
de
televisión
muestra
gráficamente
el dedo
medio de
cada
mano.
No
importa
en en
que país
sea,
esto es
considerado
un gesto
vulgar.
Una de
las
consecuencias,
es que
fue
hecho en
vivo y
en
directo
por
televisión
nacional
de la
cadena
ABC.
Pensamos
que el
canal, y
por
reglas
internas,
sufrirá
una
multa
por el
consejo
de
televisión
de
Estados
Unidos.
No
justificamos
el medio
gráfico
de
expresión
de Will
Power,
pero
muchas
factores
deben
ponerse
sobre la
mesa
cuando
se
analice
este
caso en
la
categoría
IndyCar,
o antes
de
imponerle
un
castigo
o
sanción
monetaria
al
piloto.
Primero,
Power es
y ha
sido
siempre
un
piloto
con un
comportamiento
ejemplar.
Segundo,
los
oficiales
de la
categoría
tienen
que
asumir
la
responsabilidad
por
haber
tenido
un pobre
desempeño
al
oficializar
una
competencia
de esta
índole.
Especialmente
por
poner en
juego
los
puntos
de un
campeonato,
el costo
de los
coches y
la
seguridad
de los
pilotos.
Como
decía un
reportero
de la
cadena
SPEED,
si hay
una
multa
para
Power,
la deben
pagar
los
oficiales.
En
cuestión
personal
nos
alegramos
que
exista
esta
controversia.
Power no
fue el
único
que hizo
fuertes
declaraciones
a la
prensa.
Es
importante
que los
pilotos
puedan
expresar
su
descontento,
ya sea
en
público
o
personalmente.
Esto es
quizás
la gran
diferencia
con la
categoría
NASCAR.
Al mas
estilo
del
viejo
oeste y
de
películas
de
cow boys,
los
pilotos
saldan
sus
cuentas
en la
pista,
en los
garajes,
o en
boxes.
No se
trata de
violencia,
sino de
demostrarle
al
aficionado
cuan
importante
para
ellos y
sus
aficionados
es cada
carrera.
Los
pilotos
se
muestran
como
personas
normales
y eso,
identifica
a sus
fans.
Hoy fue
un día
desastroso
para
todos en
la indy,
pero
quizás
con
ventajas.
Dejen
que los
pilotos
expresen
sus
emociones
al más
estilo
NASCAR.
Los
aficionados
quieren
ver
pilotos
reales,
como
cualquier
persona.
Quieren
verlos
luchar
hasta el
final
por un
puesto
en la
pista,
en boxes
y
garajes.